Quisqueyanos valientes, alcemos nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido
y fuerte a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece
Si es esclavo, indolente y servil;
Si en su pecho la llama no crece
Que templó el heroísmo viril.
Mas Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere vil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron
De un intruso señor al desdén,
A Las Carreras ! a Beler!..
campos fueron que cubiertos
de gloria se ven.
Que en la cima de heroíco baluarte, de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez
y Duarte a ser libre o morir enseñó.
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Y si pudo inconsulto caudillo
De esas glorias el brillo empañar,
De la guerra se vió en Capotillo
La bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja
De Castilla al soberbio león,
De las playas gloriosas le aleja
Donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de
hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!.
Que es santuario de amor
cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible,
el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
Libertad que aún se yergue serena
La victoria en su carro triunfal,
Y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal.
Libertad! Que los ecos se agiten
Mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten
Libertad ! Libertad ! Libertad !
Letra: Emilio Prud'Homme
Música: José Reyes |