El tema de la biografía de Don Pedro Albizu Campos es un tema que tiene que interesarnos a todos los puertorriqueños, sin importar el partido político o la ideología política que uno milita o sostiene. Desde niños, en algún momento de nuestra vida, todos nos topamos alguna vez con un comentario que nos recuerda la vida o la obra de este gran puertorriqueño. Es desde esta perspectiva que este tema me ha interesado, desde la perspectiva de la pregunta obligada: ¿quién fue Don Pedro Albizu Campos? ¿Qué significó este hombre para nuestra isla?
Don Pedro Albizu Campos es un personaje de la historia real de Puerto Rico, y como tal, tenemos que estudiar su vida, su obra y saber cuál es el significado profundo que se esconde detrás de la simple mención de este nombre y apellido.
Para conocer la obra y la vida de Don Pedro Albizu Campos, es imprescindible conocer la problemática nacional en todas sus manifestaciones. Y conocer a Puerto Rico significa traspasar y penetrar a lo más profundo de una realidad que para muchos es una realidad muy cruda. Muchos consideran que históricamente, desde 1508 hasta hoy, hemos sido una colonia. Don Pedro fue uno de estos hombres, uno que creyó que Puerto Rico es una colonia de un imperio mundial.
Mi interés en este trabajo es contestar la siguiente pregunta: ¿quien fue Don Pedro Albizu Campos? Y para contestar la misma, hay que ser bastante objetivos y tratar de contestar la pregunta desde un punto de vista sin exaltaciones o arrebatos de fanatismo político.
Don Pedro Albizu Campos nació el 29 de junio de 1893 en el Barrio Tenerías de Ponce. Cursó su instrucción primaria y secundaria en las escuelas Públicas de Juana Diaz y Ponce. Por ser excepcionalmente brillante, obtuvo una beca para continuar estudios en los Estados Unidos.
Allí se distinguió el joven estudiante de tal manera que le fue otorgada otra beca para que continuara sus estudios en la Universidad de Harvard (1913). En Harvard Albizu Campos demostró la misma extraordinaria habilidad para aprender y el maravilloso talento natural que había desplegado en Puerto Rico y en Vermont. En la universidad de Harvard fue becado por la propia universidad, y allí se graduó de ingeniería Química, Letras y Filosofía, y Derecho.
Se graduó de Ciencias Militares en la Academia Militar de Massachussetts. También en Harvard, cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial, estudió ciencia Militar bajo la dirección de un grupo de oficiales del Estado Mayor Francés, graduándose con el rango de Primer teniente de infantería.
Además de español e inglés, hablaba con fluidez el francés, el alemán, el portugués y el Italiano; también pose ía un sólido conocimiento de las lenguas madres: el griego y el latín.
Al recibirse de abogado rechazó una plaza de ayudante en el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Se le hizo otra oferta: servir en el campo diplomático, con el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en la Comisión de Límites con México, pero Albizu Campos contestó que agradecía la oferta pero debía regresar a su Patria porque entendí a que era su deber dar a sus compatriotas todo lo que había aprendido.
Cuando regresa a Puerto Rico en el 1921, todos los elementos que combinaban su extraordinaria personalidad estaban listos para proyectarse en la historia de Puerto Rico. La mezcla de catolicismo y patriotismo, de misticismo y abnegación, de valor y sacrificio, típicos del nacionalismo irlandés; el grado de materialismo práctico necesario para abordar objetivamente la
política conocimientos históricos, filosóficos y militares al igual que una concepción providencialista de la historia.
El 11 de mayo de 1930 Albizu es elevado a la presidencia del Partido Nacionalista de Puerto Rico, e inicia una gigantesca campaña de educación y organización del pueblo.
Para el 1927, Pedro Albizu Campos inicia una peregrinación por Latinoamérica visitando a la República Dominicana, Haití, Cuba, México, Panamá, Perú y Venezuela, recabando la solidaridad de estos pueblos para la lucha de Puerto Rico contra el colonialismo.
Su lucha contra el colonialismo lo llevó a la cárcel varias veces, unas veces en los Estados Unidos y otras en Puerto Rico.
Don Pedro Albizu Campos muere el 21 de abril de 1965, a los pocos días de haber sido sacado de la prisión de la Princesa en San Juan. Muere en el Hospital Presbiteriano de Santurce.
La obra de Don Pedro Albizu Campos puede apreciarse mejor por las palabras que algunas de las personas más ilustres de América han dicho acerca de él. Algunas citas, tomadas de un ensayo en su honor, escrito por Benjamín Torres, hablarán por sí mismas en esta parte del trabajo. |